Nuevas generaciones

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“Es un enorme desafío y una responsabilidad asumir el traspaso generacional”

Los hermanos Vanina y Javier Volosin son el presente y el futuro de la marca Mora. La historia familiar, un legado marcado por el respeto y la empatía, y la ardua tarea que implica sostener una pyme en nuestro país, temas que abordamos en esta entrevista para conocer un poco más de las nuevas generaciones de empresarios argentinos.

P&S-¿Cuándo empezaron a trabajar en la empresa? ¿Por qué decidieron hacerlo?

JV-Luego de graduarme en la Universidad Torcuato Di Tella, viajé a Estados Unidos para continuar mis estudios. Regresé al país y en el 2010 tuve la intención de involucrarme en la empresa familiar para darle una nueva impronta y hacerla trascender.
VV- Soy graduada en Ciencias de la Comunicación de la UBA y mi carrera profesional siempre estuvo ligada al trabajo en Derechos Humanos y Juventud. En años previos al ingreso a Mora, tuve una florería muy famosa en la Ciudad de Buenos Aires en sociedad con mi mamá y mi tía. Luego de cerrarla y dedicarme por dos años a la crianza de mi hijo más pequeño, me recibí de Coach Ontológico.
Hace tres años y luego de un recorrido muy alejado de la industria textil, sentí que era un buen momento de ingresar a la empresa para acompañar a mi hermano en el proceso de renovación que se estaba gestando a partir de su incorporación.

P&S – ¿Qué roles desempeñaban en esos comienzos? ¿Y en la actualidad?

VV- En los comienzos, me dediqué exclusivamente a nuestros locales realizando todo tipo de tareas. Los meses que estuve allí fueron fundamentales para poder conocer el perfil de nuestras clientas, recabar necesidades del mercado y entender la lógica de una lencería. A los seis meses ingrese a la fábrica para encargarme del área de Trade Marketing y asistir a mi mamá en lo relacionado a la comunicación y las producciones fotográficas. Con el tiempo, como en toda pyme, los dueños realizamos gran cantidad de tareas. Hoy estoy a cargo de la
Gerencia del Interior y también trabajo en equipo con la diseñadora con quien vamos gestando las nuevas colecciones.
JV -Definir los roles en una pyme familiar es un poco complejo. Las responsabilidades gerenciales implican muchas tareas que son difíciles de
determinar, los límites son muy difusos. Considero que hacer muchas cosas a la vez y querer abarcar cada aspecto de la empresa es un error. Pese a que intentamos especializarnos, la estructura piramidal de una pyme te obliga a hacerte cargo de todo. En mi caso, antes estaba más abocado al funcionamiento de la parte comercial, en contacto con los clientes. Ahora, cumplo un rol más general centrándome en la planificación.

P&S- ¿Qué significa para ustedes formar parte de una empresa como Mora?

VV-Es un orgullo ser la segunda generación de una empresa que en 25 años se ha consolidado como una marca reconocida y requerida dentro del rubro de la ropa interior. Es un enorme desafío y una responsabilidad asumir el traspaso generacional con todo lo que ello conlleva. Como mujer, representa la posibilidad de crear prendas que sean funcionales y estéticas. Nos interesa mucho que todas las mujeres puedan encontrar en Mora una marca que las represente, las respete y las cuide.
JV-Siento orgullo también. Esta empresa se construyó sobre el esfuerzo de dos familias que decidieron invertir en un país como este, que siempre ha sido hostil con la industria en general y con la industria textil en particular. Lo que más admiro es esta construcción, la de una marca y una empresa que tiene una reputación intachable no sólo desde lo comercial sino desde lo humano. Es un desafío mantenerse en un país tan volátil como Argentina. Hay que repensar el día a día. Los cambios macro y micro económicos te obligan a ser flexible, creativo, rápido,
impulsivo, medido y frío al mismo tiempo.

P&S- ¿Qué admiran de sus padres? ¿Cuál creen que es el secreto para mantener por tantos años su protagonismo en el rubro?

VV- De nuestros padres admiro profundamente su capacidad de hacerse a sí mismos. Ambos vienen de familias no vinculadas al mundo empresarial, todo lo que han construido ha sido mérito de su esfuerzo. Tienen una capacidad de trabajo impresionante. Son activos, creativos, con una gran humildad. Pero por sobre todas las cosas son muy buena gente. Creo que el secreto, entre otras cosas, ha sido eso. Son honestos, trabajadores, siempre ponen el cuerpo y el alma en todo lo que emprenden. Eso hemos aprendido nosotros y entendemos que es la mejor manera de encarar la vida. Han superado las grandes crisis de la Argentina y han salido fortalecidos con una mirada optimista demostrando que
siempre hay una oportunidad de crecer y mejorar.
JV -Su enorme capacidad de trabajo y su compromiso con la responsabilidad. Admiro la honestidad profesional y personal de mis padres. Ellos han construido una identidad tanto adentro como afuera de la fábrica. El trato con los empleados, clientes, proveedores, el respeto por ellos es su marca registrada. La empatía con el otro a la hora de trabajar es su enseñanza y legado.

P&S-¿Cómo imaginan la empresa en el 2030?

JV- La pregunta es un poco capciosa porque vivimos en la Argentina. El horizonte de expectativas no va más allá de dos o tres años. Aunque, como dice mi hermana, Mora siempre va a seguir estando en la vía del diseño innovador.
Seguiremos apostando por el desarrollo, la tecnología, la comunicación y el marketing. Ojalá que podamos seguir creciendo, generando puestos de trabajo e inversiones. Esperamos consolidarnos y trascender, continuar con el legado.
VV-Estar a cargo de una pyme en Argentina es un desafío enorme y una activad de riesgo. Pero aun así, deseo que Mora continuara líder en el mercado local de la lencería, siendo una marca cada vez más requerida y en permanente reconversión tecnológica.

P&S-¿Qué cambiarían de Medias Mora? ¿Por qué?

VV-Siempre hay cosas para modificar sobre todo cuando comienza una nueva generación de managment. Nosotros trabajamos permanentemente para que las mejoras no sean saltos cualitativos enormes, repensamos permanente hacia dónde ir y evaluamos si vamos por el camino correcto.
JV-La empresa debe cambiar permanentemente sin perder sus valores fundacionales. Lo que nosotros hacemos es crear el mejor producto posible, estando atentos a las necesidades de los clientes, e incorporando tecnología al diseño. Estamos en una búsqueda permanente porque sabemos que la consumidora cambia y se transforma. Cambiar todo, todo el tiempo. El que no cambia no sobrevive.
“La experiencia me sirvió para forjar mi personalidad”
P&S-¿Cómo fue tu experiencia en Estados Unidos? ¿Se parecen en algún aspecto nuestra manera de trabajar y de encarar proyectos empresariales con la de ellos?

JV-Viajé a Estados Unidos para realizar un Máster en Finanzas en Fletcher School y trabajé en dos bancos. La experiencia me sirvió para forjar mi personalidad porque pude vivir una realidad radicalmente distinta a la argentina, otro mundo con una dinámica propia. Organizaciones hiper profesionalizadas, con una estructura demencial y presupuestos infinitos. También allí aprendí que en esas monumentales empresas, también finalmente las decisiones las toman seres humanos, directivos y líderes que muchas veces trabajan con falta de alineación
entre los distintos departamentos. La experiencia fue muy gratificante porque pude mejorar mi capacidad de análisis de la realidad toda. Eso te da lo da la experiencia en un lugar de élite y de alta competencia.
EL ROL DE LA MUJER EMPRESARIA

“Las mujeres estamos construyendo un modelo de liderazgo propio”

P&S-¿Cómo ves en la actualidad el rol de la mujer como empresaria?

VV- El rol de la mujer ha tomado protagonismo y nos debatimos permanentemente entre las responsabilidades domésticas y nuestra necesidad de desarrollo profesional trascendente. Tengo dos hijos pequeños y al mismo tiempo tengo grandes proyectos dentro de la empresa. Las mujeres somos multitasking y esa capacidad que tenemos de llevar a cabo tareas muy diferentes resulta beneficiosa para la empresa. Como madre, me parece muy importante que mis hijos perciban desde chicos, y con el ejemplo, el valor del trabajo y la importancia de tener un proyecto de vida autodeterminado.

P&S-¿Qué desafíos tiene la mujer hoy en este ámbito?

VV- Si bien en estos años se avanzó mucho, aun podemos ver que las mujeres no tienen gran representación en las cámaras empresarias y en los directorios de las empresas.
Siempre se nos asocia a las áreas más blandas y cuesta reconocer desde el afuera la enorme capacidad de gestión y empatía que tenemos las mujeres. Creo que el desafío más importante que tenemos es valorar nuestras fortalezas intrínsecas, poder construir un modelo de liderazgo propio.

P&S-¿El mundo empresarial es machista?

VV- El mundo en general aún es machista y patriarcal, y el sector empresarial es un reflejo de eso. Las mujeres venimos luchando hace años para lograr igualdad, pero aún queda mucho por hacer. Somos testigos privilegiados de movimientos sociales que visibilizan la desigualdad y donde se trabaja para desnaturalizar situaciones que hasta hace años estabas socialmente aceptadas. Según datos del INDEC la brecha salarial
entre hombres y mujeres es del 27%, ese es un dato objetivo que no podemos desconocer. La realidad es que las empresas están comenzando valorar la forma de gestión femenina, pero aún hay muchos prejuicios por derribar.

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