La clave es la defensa de la industria nacional

Por  |  0 Comentarios


En el marco de una charla amena, el joven empresario Eduardo Regondi –eterno entusiasta y apasionado por el sector textil- presidente de Bereca S.A., comparte con Punto&Seguido su visión sobre el rubro y sostiene que el Estado debe acompañar al mercado con reglas claras.

P&S: Si se tuviera que definir, ¿cómo lo haría?
E.R.: Me defino como industrialista y desarrollista. Tanto en lo micro como en lo macro. Desarrollar no es lo mismo que crecer. Desarrollo es un concepto más amplio porque implica un crecimiento con equidad, es generación de empleo.

En algunos aspectos a este país le hace falta una serie de acciones político económicas que colaboren con la finalidad de un desarrollo sustentable.

P&S: ¿Cómo cuáles? E.R.: Sostengo que eso se logra de una manera sencilla, con acciones que ayuden a sustituir las importaciones en primer lugar y a exportar para que ingresen divisas genuinas. Pero para exportar necesitamos un producto competitivo.

Y no solamente esto implica un tipo de cambio alto. Necesitamos un marco macroeconómico que acompañe a los industriales, o sea proyecto de país serio e inclusivo. El Estado tiene que acompañar el crecimiento del mercado interno y propender al desarrollo de nuevos mercados y, para eso, necesitamos reglas de juego claras.

Todos sabemos que el proceso del producto argentino tiene un porcentaje altamente importado, y resulta difícil planificar sin saber si vamos a poder importar las materias primas necesarias a tal efecto. Pero, francamente, con este gobierno o con otro, para mí esta política va a continuar. Esto es de a poco, se da de manera paulatina, no podemos fabricar todo lo que necesitamos, pero en algún momento y por algún lado tenemos que empezar.

P&S: ¿Cuál es su opinión respecto a la inflación y cómo se trabaja en este contexto?

E.R.: La inflación es otra causal de la falta de competitividad. Se pierde todo tipo de parámetro y algunos formadores de precios se abusan de su posición
dominante.
Entonces, la inflación rompe la comparativa de precios. El 2014 va a ser un año de ajuste inflacionario. Y, por otro lado, la presión fiscal no cesa, entonces se da una combinación destructiva para las Pymes. Pero, también, tengo que reconocer que hay cosas que están bien hechas. Ni todo es tan malo, ni todo es tan bueno. Para las Pymes ha habido créditos a tazas subsidiadas. Eso nos dio la posibilidad a muchos de tecnificarnos y poder ser mas competitivos a nivel internacional.

P&S: Según su experiencia y su opinión, ¿cuál sería el camino a seguir?

E.R.: Creo que, ante todo, lo más importante es la tan mencionada confianza que todo gobierno debe generar con sus acciones para que logren el efecto querido.

Amén de tener reglas claras a qué atenerse y que sean perdurables en el tiempo para poder planificar desde el sector privado a un plazo prudencial.
Ejemplo de esto serían medidas en función de combatir el comercio ilegal.

Pero ya no me refiero solo a “La Salada” que factura millones; hablo de los manteros en Flores, en Once y en muchísimos centros comerciales, que hoy en día han ganado la calle y nadie les exige nada. Los empresarios que tienen los papeles en regla estamos siendo cazados por en el zoológico. Por último, Regondi sostiene que hay que mirar siempre la mitad llena del vaso y asevera que muchas Pymes, como la de él, en estos 10 años han crecido mucho a pesar de estas contingencias que significa vivir en un país tan pendular. La buena noticia es que el mercado continuará creciendo, aunque no está claro qué habrá detrás de ese crecimiento: “En qué sectores estará concentrado, quiénes serán los más beneficiados, y que sucederá con la rentabilidad del empresario”. En tal sentido, concluye que las expectativas para las Pymes por el momento son moderadas, con el desafío de adaptarse y mejorar la rentabilidad aunque sea a tasas moderadas.

bereca nota-001

 

 

 

 

 

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *