EL VALOR DEL MODELADO

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Fuente: Lectra Information & Cases

El modelado, una de las etapas más importantes del proceso productivo en la moda, está viviendo constantes transformaciones. En la actualidad, contribuye de manera considerable a la competitividad de las empresas.

El desarrollo de productos en la industria de la moda se divide en dos etapas principales: creación y producción. En la creación se hacen las investigaciones de tendencias, desarrollo de modelos y selección de materias primas; la producción incluye las etapas de modelado, prototipado, corte y costura. Este es el modelo que viene siendo usado hace décadas por la industria de la moda. Pero ya no es suficiente para, por sí solo, mantener una empresa competitiva en los días actuales. El ambiente económico lleno de desafíos, aliado a factores como la gran expectativa de los consumidores por novedades en un ritmo extremadamente dinámico, además de la fluctuación de las tendencias y de la competencia cada vez más fuerte, hacen que nunca haya sido tan difícil mantener buenos resultados en esta industria.

La evolución de la complejidad en el ambiente empresarial creó la necesidad de un análisis detallado sobre cada etapa de ese modelo tradicional con el objetivo de verificar de qué forma cada una puede contribuir para la mayor eficiencia del proceso como un todo. Cuáles son las mejores prácticas en las diferentes fases de la producción, como innovar y lidiar con la multiplicidad de variables que deben ser controladas y qué esperar de cada especialista en este proceso. Creemos que cada etapa puede dar su contribución para el éxito del todo. Pero en esta edición de LINC, vamos a enfocarnos en el modelado, un área que viene pasando por grandes transformaciones en los últimos años y que puede dar una enorme contribución para el éxito de una colección. Según Fábio Mafioletti, coordinador de modelado del Grupo Malwee, “las industrias están viendo con otros ojos hacia esa área, tan importante como la concepción del estilo, invirtiendo en tecnología y en profesionales cada vez más especializados y valorados”.

El modelado es responsable por un factor clave en la disposición del consumidor de adquirir un producto premium en vez de otro más descartable: la caída. Esta es percibida por el consumidor por la armonía que le confiere a la ropa y por el desempeño funcional del producto durante el uso. “El cliente es atraído por lo visual, pero es en el momento del probador en el que él decide la compra”, afirma Joner Farias, gerente de desarrollo de producto del Grupo Lunelli. “Y lo que el consumidor busca, cada vez más, es la “vestibilidad”, o sea, productos que vistan bien, con confort y belleza, permitiendo el movimiento correcto del cuerpo en sus actividades del día a día, estando esos productos adaptados a las medidas de cada uno y al mismo tiempo generando satisfacción estética”, agrega Ana Lúcia Niepceron, consultora de moda.

Para la industria, el modelado, que es el área directamente responsable por la caída de la ropa, impacta directamente en la rentabilidad de la colección. Ella interfiere en el consumo de materia prima y en la optimización del tiempo de producción. En consecuencia, la demanda por profesionales de modelado con un abordaje cada vez más especializado y que también tengan una visión integral del proceso de producción como un todo se volvió un asunto crucial en el desarrollo de productos. Según Daniela Martinello, coordinadora de ingeniería de producto de La Moda, “en los últimos años, hubo un cambio positivo en el perfil del modista en el que él pasa a ejercer una función táctica, con responsabilidad sobre el éxito de la colección. Hoy en día, este profesional debe dominar las técnicas de modelado y costura, conocer la historia de la moda y seguir las tendencias. Es un perfil analítico, participativo, constructivo y perceptivo”.

Si la caída perfecta es importante, también es difícil de obtenerla. Para mantener el interés de los consumidores, las colecciones necesitan ser renovadas frecuentemente, los tejidos modificados y el estilo resignificado. ¿Quién quiere comprar la misma falda o chaqueta de nuevo? Pero buscar nuevos estilos no quiere decir buscar diferentes modelados. El consumidor espera que los ítems de una misma marca tengan una caída consistente. Si él compra una chaqueta talla 38 de una marca y después pide una chaqueta de modelo diferente en la tienda online de la misma marca, la talla 38 de esta otra chaqueta debe tener la misma caída perfecto de la chaqueta anterior. Las marcas de éxito son aquellas que están aptas para alinear diseño y buen gusto con productos bien cortados que visten bien a su público. Para superar este reto, y evitar consumidores frustrados, las empresas deben preservar el ADN de un patrón básico. “Los modelados impecables dependen de bases bien desarrolladas y si esas bases son automatizadas, la productividad es fantástica”, explica Ramam Perez, de desarrollo de productos de Deliz. Hoy en día, eso ya se consigue con tecnologías inteligentes. “Es posible tener un modelado impecable incluso en modelos de negocio como el fast fashion. Basta desarrollar una base de datos con todas las informaciones y reglas predefinidas y ya probadas en colecciones anteriores, cruzando datos de modelado por artículos por tejidos utilizados”, agrega Joner Farias.

Las tecnologías para el modelado permiten que las alteraciones en el estilo se realicen en tiempo real, con la posibilidad de hacer ajustes virtualmente, reduciendo el número de prototipos físicos necesarios, generando una significativa economía de tiempo y materia prima. “Salimos del sistema únicamente manual de modelado para el informatizado, y actualmente el mercado ya dispone inclusive de soluciones tridimensionales”, completa Ramam Perez. La comunicación entre las áreas también se beneficia. Tener a todo el equipo de desarrollo, desde diseñadores hasta modistas, proveedores y tercerizados, trabajando en un único prototipo reduce malentendidos y errores de interpretación. Todos hablarán el mismo idioma.

“Hace casi 20 años, cuando no había tanta información sobre moda como hoy, no se le daba tanta importancia a una buena construcción del modelado como actualmente. El parámetro de lo que es “bonito” en términos de moda evolucionó mucho”, explica Fábio Mafioletti. “Muchas industrias comienzan a invertir en esta área y a observar que organización, tecnología adecuada y profesionales especializados reducen los costes en esa etapa” completa Ana Lúcia Niepceron.

 

El mercado habla

“La etapa de construcción del modelado es imprescindible para el éxito de una colección, es donde el sueño se convierte en realidad.” (Daniela Martinello – coordinadora de ingeniería de producto de La Moda)

“Hoy en día, el profesional del modelado debe tener la mente curiosa de un investigador, estar obsesionado por nuevos conocimientos y tecnologías y por el deseo de hacer lo mejor.” (Ana Lúcia Niepceron – consultora de moda)

“No sirve de nada tener el mejor estilo, las mejores materias primas, la mejor campaña de marketing si al final la colección no viste bien.” (Fábio Mafioletti – coordinador de modelado del Grupo Malwee)

“El modista necesita conocer el tejido, la mercería, la decoración, o sea, todo lo que va a impactar en la “vestibilidad” de un producto.” (Joner Farias – gerente de desarrollo de producto del Grupo Lunelli)

“El perfil del nuevo profesional de modelado está asociado a los conocimientos de nuevas tecnologías.” (Ramam Perez – desarrollo de productos de Deliz)

 

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